infantil-75.jpg

No. 75 / Diciembre 2014-Enero 2015



El niño en el voladero, de Alfonso Reyes


infantil-portada-reyes.jpgAlfonso Reyes
El niño en el voladero
Claudia de Teresa, ilustraciones
Alfonso D’Aquino, edición
Secretaría de Cultura del Estado de Morelos, 2014








Yo no conocí en mi infancia
sombra, sino resolana.infantil-reyes-garza.jpg
Cada ventana era sol,
cada cuarto era ventanas.
Los corredores tendían
arcos de luz por la casa.
En los árboles ardían
las ascuas de las naranjas,
y la huerta en lumbre viva
se doraba.
Los pavos reales eran
parientes del sol. La garza
empezaba a llamear
a cada paso que daba.
Y a mí el sol me desvestía
para pegarse conmigo,
despeinado y dulce,
claro y amarillo:
ese sol con sueño
 que sigue a los niños.




Un cubo de agua al sol lanza un reflejo,
telaraña de luces tembladora;
la mano se hunde con placer y agita
el baile del espectro sobre el muro.
Esto es la “vieja-lira”.
El nombre se lo daban los humildes,
la servidumbre y la cocina.
Hacer danzar la “vieja-lira” era
un juego favorito
para las horas muertas –¡vivas! –
en que el niño es más niño,
sin contaminación de personas mayores,
esos estorbos a la poesía,
aguafiestas gruñones.

infantil-reyes-cubeta.jpg