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Paul Celan |
No. 80/ Junio 2015 |
Paul Celan ES WAR ERDE IN IHNEN, und sie gruben. Sie gruben und gruben, so ging ihr Tag dahin, ihre Nacht. Und sie lobten nicht Gott, der, so hörten sie, alles dies wollte, der, so hörten sie, alles dies wusste. Sie gruben und hörten nichts mehr; sie wurden nicht weise, erfanden kein Lied, erdachten sich keinerlei Sprache. Sie gruben. Es kam eine Stille, es kam auch ein Sturm, es kamen die Meere alle. Ich grabe, du gräbst, und es gräbt auch der Wurm, und das Singende dort sagt: Sie graben. O einer, o keiner, o niemand, o du: Wohin gings, da’s nirgendhin ging? O du gräbst und ich grab, und ich grab mich dir zu, und am Finger erwacht uns der Ring. Die Niemandsrose, 1963 HABÍA TIERRA EN ELLOS, y cavaban. Cavaban y cavaban, y así les iba pasando el día, la noche. Y no alababan a Dios, que, según oyeron, quería todo esto, que, según oyeron, sabía todo esto. Cavaban, y ya no oyeron nada más; no se hicieron sabios, tampoco inventaron ningún canto, no imaginaron otra suerte de lenguaje. Cavaban. Llegó un silencio, llegó también una tormenta, y todos los mares así llegaron. Yo cavo, tú cavas, y el gusano cava también, y lo que canta ahí va diciendo: Ellos cavan. Oh uno, oh ninguno, oh nadie, oh tú: ¿Hacia dónde iba eso si no es yendo a ningún lado? Oh cavas tú y cavo yo; y hacia ti cavándome ya estoy, mientras en el dedo el anillo se nos va despertando. La Rosa de Nadie, 1963 IM SCHLANGENWAGEN, an der weißen Zypresse vorbei, durch die Flut fuhren sie dich. Doch in dir, von Geburt, schäumte die andre Quelle, am schwarzen Strahl Gedächtnis klommst du zutag. Atemwende, 1967 EN EL CARRO DE SERPIENTES, dejando atrás el ciprés blanco, a través del oleaje, ellos te llevaron. Pero en ti, desde el nacimiento, espumaba la otra fuente, por el negro chorro Memoria trepaste a la luz del día. Giro del aliento, 1967 VERWAIST im Gewittertrog die vier Ellen Erde, verschattet des himmlischen Schreibers Archiv, vermurt Michael, verschlickt Gabriel, vergoren im Steinblitz die Hebe. Fadensonnen, 1968 CUBIERTAS DE ORFANDAD, en la artesa de la tormenta, las cuatro varas de tierra, cubiertos de sombra los archivos del escribano celestial, cubierto de légamo Miguel, cubierto de cieno Gabriel, cubierta de levadura, en el rayo de piedra, la ofrenda. Soles de hilo, 1968
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