Las editoriales cartoneras de América Latina. Por Olga Sala El precio de los libros en América Latina los ha convertido en un objeto de lujo al que la mayoría de la población no puede acceder. Para enfrentar esta situación, surge en Argentina, en 2003 la editorial Eloisa Cartonera y con ella una forma alternativa de edición: a partir de fotocopias y cartón reciclado para las cubiertas, comienza a editar libros de producción y tirajes muy reducidos para luego venderlos a precios accesibles. De esta labora, han surgido otras editoriales cartoneras en todo el continente. En este artículo hablaremos de algunas: Eloisa Cartonera, Yerba Mala en Bolivia, Sarita Cartonera en Perú y Animita Cartonera, en Chile.
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Eloísa Cartonera fue fundada por Santiago Vega y Javier Barilaro. Tiene su sede en una cartonería llamada “No hay cuchillo sin rosas”. Allí los cartoneros crean sus ideas de la mano de artistas y escritores. Editan libros con cubiertas de cartón que compran en $1.50 el kilo, cuando habitualmente se paga en 0.30, y pintan a mano chicos que dejan de ser cartoneros para pasar a formar parte del proyecto cobrando unos $3.00 la hora. El proyecto pretende así generar mano de obra genuina, fomentar (y fomentada en) la venta de libros, y no se financia de ninguna otra manera. Publican material inédito, border y de vanguardia, procedente de Argentina, México, Costa Rica, Uruguay, Brasil, Perú, etc. Una de las premisas de la editorial es difundir autores latinoamericanos, generalmente desconocidos o poco difundidos, pero también han publicado escritores famosos como Ricardo Piglia (El pianista), César Aira (El todo que surca la nada) y Rodolfo Enrique Fogwill (Llamado por los malos poetas), entre otros. Yerba Mala Cartonera
Sarita Cartonera se encuentra en manos de Milagros Saldarriaga, Tania Silva y Jaime Vargasluna. Está ubicada ni más ni menos que en la misma sede de la Biblioteca Nacional de Perú. Tal y como sus responsables la definen: “Es un proyecto cultural, social y comunitario, sin afán de lucro, que pretende intervenir creativamente en el espacio cultural, mediante una propuesta de publicaciones comunitarias que difunden la producción latinoamericana actual, a través de la luminosa expresión artística de los jóvenes sectores populares.”
Participan en ferias de libros y otros acontecimientos culturales, organizan talleres en escuelas y distribuyen para bibliotecas privadas, públicas y municipales. Actualmente cuentan con tres líneas editoriales: Una línea general y heterogénea, donde tienen cabida autores publicados y reconocidos por la crítica, así como escritores emergentes, escritores no publicados o socialmente marginados, y también literatura experimental (Colección Chilensis, Aquí te las traigo y Literatura bailable). La línea de rescate e investigación o la colección Sepia donde publican obras de autores que no han sido leídos con justicia, y que son seleccionados por un equipo encargado de realizar la búsqueda y la redacción de prólogos. Por último, cuentan con la línea infantil y la colección Primer cartón, orientada a niños lectores a partir de los 3 años. Todos estos libros-objeto, sin tener cubierta dorada y cantoneras de metal, son atractivos en cualquier biblioteca, tanto por quien hace cálido el diseño del cartón como por la frescura de contenidos en cada ejemplar. Los “libros de cartón” son tallados, pintados y encuadernados a mano por jóvenes que reciclan el cartón a ritmo de cumbia que hacen de cada ejemplar un objeto único y atractivo. En resumen, las editoriales cartoneras son proyectos comunitarios que dan vida a jóvenes escritores, y que los acercan al lector a través de libros a precios accesibles, gracias a un costo de producción muy reducido. No únicamente por el uso del material reciclado sino también porque los escritores renuncian a sus derechos a favor del proyecto. Todo esto lo hacen, además, trabajando con cartoneros de la calle que de esta forma salen de una situación excluyente para participar de una aventura cultural que contribuye a mejorar la situación, beneficia el entorno y a su comunidad: Pura literatura en circulación, sin prejuicios, alegre y definitiva.
Argentina:
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