Este espacio es para la poesía en cualquiera de las lenguas originarias de México, espacio también para las lenguas extraoficiales en diferentes países y continentes. Hay muchas lenguas en el planeta tierra con este estatus que generalizo, y cada una de ellas presenta una situación diferente y particular, cada una de ellas es compleja y rica, entonces, ¿qué términos usar para denominarlas? Sostengo que no pueden ser palabras que repitan la historia como: grupos étnicos, pueblos indios, tribus, aborígenes, bárbaros, antropófagos, idólatras, naturales, nativos, autóctonos, oriundos, amerindios. Estos son términos colonialistas.
El término originario lo entiendo como alteridad, lo inaugural, lo desconocido, lo infrecuente, lo ancestral. En fin, búsqueda a través de la crítica y propuesta; es obvio que no sabemos con qué nos vamos a encontrar: cantos chamánicos y ceremoniales, rezos a la tierra, al sol o a la lluvia, poemas coloquiales, varias formas, estructuras y temas, además, diferentes funciones y tradición en sus comunidades, en el exilio, en sus países. Es diferente también el papel de los poetas en estas lenguas, como conservadores de memorias o quizá, los últimos escribientes, encantadores, magos, locos, adivinos.
Lo que sabemos es que cada población tiene que escribir como guste y, por complemento, llamarse como ellos mismos decidan, desde sus lenguas. El intento es también, que sean ellos quienes hablen y escriban, es decir, alejarnos del tradicional folclorismo y ventriloquismo. Además, si cada población tiene cultura, historia, arte, ciencia, filosofía, lo cual supone en sus respectivos países la plurinacionalidad, ¿por qué insistir en el genérico estigmatizante y discriminatorio de 'indígena' cuando la poesía tiene la posibilidad de la restitución? Una pregunta muy simple: ¿Por qué anteponer el prefijo indígena en vez de decir solamente tzotzil, maya, nahua, binizá, ñuu savi, wixárika, p’urhépecha?
Concebimos la realidad y al planeta como un espacio de pluralidades, un espacio vivo y multicolor y, a la poesía, en relación dialéctica con la realidad social. Entonces, que las palabras y versos nos muestren un mundo amplio, diverso, complejo, contrario a las proclamas posmodernas y a la globalización actuales. No hay lenguas ni culturas inocentes, la inocencia parte de nosotros por desconocerlas, por encerrarlas en un contexto letrado, y llamar a todos 'poemas' cuando, quizá, deberíamos preponderar lo auditivo en ellos.
En esta columna no se publicarán poemas inéditos debido a que éstos ocuparán el mismo espacio que el que tienen las lenguas como la española, inglesa, francesa o alemana, por mencionar algunas. Esta columna mantendrá entonces como su premisa,
el bilingüismo, publicando poemas en lenguas originarias con la traducción o autotraducción al español; así también incluirá entrevistas y reseñas.
México es el país latinoamericano con más lenguas originarias, más de 60, y una de estas lenguas, quizá la que más ha tenido producción literaria en fechas recientes es la zapoteca, y una de sus poetas de mayor fuerza es Irma Pineda, aquí presentamos tres poemas suyos, tomados del libro Xilase qui rié di’ sicasi rié nisa guiigu’ (La nostalgia no se marcha como el agua de los ríos), Escritores en Lenguas Indígenas, A.C., México, 2007. Se ofrece una interpretación de ellos partiendo de su autotraducción a la lengua española.
Estos poemas no tienen ningún tipo de puntuación más que la cesura, hay un encabalgamiento en todos ellos, son directos, no se regodean, diceninmediatamente, son claros y nos remiten a la cultura de la poeta. En el primer poema que se titula Equipaje, Pineda le habla al otro, le da recomendaciones para cuando parta de esta tierra o mejor dicho, cuando regrese, pues para la mayoría de las culturas mesoamericanas, la muerte es sólo regreso, reintegración a la naturaleza, porque se comprende que la vida-muerte es un ciclo como la luz-oscuridad, el día y la noche, la lucha del jaguar nocturno y el águila diurno. Pineda cierra el poema con un verso contundente: “Al lugar que guarda tu ombligo debes volver”, es decir, a la tierra de nacimiento, a la madre tierra que provee de alimentos, a la gravedad natural, que no significa aferrarse y permanecer intacto e inmóvil, sino comprender el ciclo del cosmos.
En el poema Miedo, lo señalado anteriormente es más claro: demasiado sol, es decir, el desierto que es producto de la actividad humana, da miedo, asusta el que no comprende el ciclo y devora todo sin respeto, con una sólo visión: la ganancia. A Pineda le dan miedo los otros “los que enseñan miel en sus bocas/ y clavan su filosa lengua”, se refiere a la lengua española que en México es colonial y glotofágica; me recuerda unos versos del poeta palestino Mahmud Darwish: “Cuando mis palabras se convirtieron en miel,/ mis labios/ se vieron cubiertos de moscas.”
Por último, el poema Camino, está en el mismo contexto que los anteriores, en éste hay dos versos significativos: “abraza a tu nahual”, el nahual en esta cultura es el animal hermano, en el sentido que también es un ser viviente, pero sobre todo porque es parte de la naturaleza. El verso: “Voltea la mirada hacia tu pueblo”, señala lo comunal, lo ritual y totémico, el ser humano mutuo, colectivo; a quién recurrir y compartir lo que se tiene, a quién acudir ante el vacío existencial y cosmogónico, es decir, anti visión de la individualidad consumista del hombre actual.
Poemas
Irma Pineda
NI CHINEU’
Guluu chahui’ ni chineu’ cherica’
bisaana guirá’ ni nanaa
guirá’ guchenda ñeeu lu ca neza ca
Nasisi bia’ ti duubi nga cheu’
ti ganda chu’bilu’ ti ganda guipápalu’
Gula’ qui’ chahui ni chinelu’
bisaana yuuba’ cheri’
naa zanda gapa chahue’ laa
bisaana xilase
qui gunihuará nga lii cherica’
Huaxa si qui gusiaandu’ chineu’
xquenda beedxe’
ti gudxii lulu’ ca neza ca
xquenda bisiá
ti qui gutagunacabe lii
Ra ga’chi’ xquipilu’ ga guibiguetu’
EL EQUIPAJE
Prepara tu equipaje
deja todo lo que pese
lo que pueda enredar tus pies en los caminos
Ligero como una pluma debes partir
para saltar para volar
Prepara bien tu equipaje
deja aquí el dolor
que yo bien puedo guardarlo
deja la nostalgia
para que no te enferme allá
Mas no olvides llevar
el don del tigre
para enfrentar los caminos
El don del águila
para que ninguna mano te detenga
Al lugar que guarda tu ombligo debes volver
DXIIBI
Ruchibi ca dxi ca naa
zandaca gubidxa gucaaguí guendabiaani’
ne guxiá guendaredasilú
Ridxibe’ binni nuu cherica’
cani rului’ nanaxi ruaaca
ne rutabica’ ludxica’ naduxhu’
Ridxibe’ chu’ ladxilu’ xtiidxacabe
ne guchou’
gacalu’ stobi
MIEDO
Me asustan los días
puede ser que el sol incendie la memoria
y borre los recuerdos
Me dan miedo aquellos que están allá
los que enseñan miel en su boca
y clavan su filosa lengua
Tengo miedo de que sus palabras entren
en tu corazón
y te vuelvan otro
NEZA
Biaani’ ni rihuini deche guiigu’
ruzaani nadaxu’ bezalú binni
zanda guché ca’ lulu’
zanda quiteca’ lii
Gunna xinga zeu’ cherica’
gudiidxi xquendalu’
ni rapa lii ndaani’ guendanabani di’
Bidxigueta lu neza riaana xqui’dxu’
ra biaana binnili’dxu’
biiya chahui’ xtuuba’ ñeelu’
ti ganna pa neza guibiguetu’
CAMINO
Las luces que se ven del otro lado del río
deslumbran la mirada
marean
engañan
No olvides tu misión por esos caminos
abraza a tu nahual
el guardián de tu ser en esta vida
Voltea la mirada hacia tu pueblo
el lugar donde quedó tu gente
mira bien las huellas de tus pies
para recordar el camino por donde debes volver
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